Huevos de pascua: cómo hacerlos caseros

Se acerca la Semana Santa y hay que ponerse con los huevos de pascua caseros para disfrutarlos en familia.

Para hacer algo diferente en familia podemos compartir lindos momentos con nuestros hijos mientras hacemos manualidades con el chocolate.

Los chicos empiezan a ver huevos de pascua por todos lados y les encanta hacerlos en casa, por lo que vamos a aprovechar y enseñarles.

Vamos a explicar cómo hacer los huevos de pascua clásicos y qué necesitamos para que nos salgan perfectos.

Todos sabemos que el chocolate es el ingrediente principal de un huevo de pascua, pero los detalles pueden cambiarles la imagen.

Para que salgan bien es necesario tener en cuenta algunas partes importantes del proceso de elaboración que no son difíciles.

También es una buena opción para que los chicos hagan volar su imaginación y hagan formas o tamaños que a ellos les guste.

Para comenzar con la aventura lo primero que debemos conseguir son los moldes, que se pueden comprar o bien inventar en casa.

Tenemos que tener en cuenta que el chocolate se pega, por lo que si el molde es casero es importante que se pueda manipular fácil.

Tenemos que buscar un recipiente adecuado en donde calentar el chocolate para luego pasarlo al molde.

Vamos entonces a meternos de lleno en el tema para que el resultado salga para chuparse los dedos.

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Qué necesitamos para hacer huevos de pascua

Para empezar, como mencionábamos anteriormente, necesitamos los moldes con forma de huevo.

Una cacerola en donde calentar el chocolate, la medida de la misma dependerá de la cantidad de huevos que necesitamos hacer.

En cuanto a la materia prima necesitamos un chocolate con la mejor calidad que se pueda, y chocolate blanco para unir las dos mitades del huevo.

Este chocolate para moldear se puede conseguir en una pastelería, también se lo conoce como chocolate cobertura.

Si queremos rellenar los huevos con confites, pastillas o incluso algún juguete pequeño que tanta ilusión les hace a los chicos.

Necesitaremos también una manga para decorar el huevo con chocolate blanco, otra opción es hacerlo con glasé real.

Por último podemos buscar algún envoltorio para colocar el huevo adentro, ya sea transparente o de colores.

Cómo preparar el chocolate

El elemento fundamental para hacer huevos de pascua es el chocolate, por eso es importante elegir uno bueno.

Para elegirlo tenemos que saber cuál gusta más ya que hay chocolates más amargos que otros, con leche o más dulces.

Una vez elegida la materia prima principal lo siguiente será derretir el chocolate en el recipiente que ya preparamos.

Para derretirlo podemos hacer un baño maría, es decir que ponemos agua en una cacerola más grande y la llevamos al fuego.

Una vez que el agua está caliente bajamos el fuego al mínimo y colocamos el recipiente del chocolate dentro.

Esperamos unos minutos a que se derrita y ya tendremos el chocolate listo para poner en los moldes.

Los moldes son dos mitades que una vez que el chocolate esté seco y duro tendremos que sacarlo y unir las dos mitades.

Hoy en día podemos encontrar gran variedad de moldes, pudiendo ser los clásicos o con alguna forma de animal, casita o lo que más nos guste.

Una vez que tenemos las dos mitades, antes de unirlas podemos colocar dentro algunos confites o un juguete como sorpresa.

A continuación unimos las dos partes del huevo de pascua y para hacerlo usaremos chocolate blanco.

Derretimos el chocolate blanco y después lo ponemos en una manga con el pico adecuado para hacer el contorno de la unión.

Antes de que la unión se seque por completo podemos agregarles algún confite pequeño y redondo para decorarlo.

Se puede usar colorante para darle más color a chocolate de la decoración y dibujar alguna figura o poner algún nombre.

Una vez terminado el huevo de pascua lo envolvemos en un plástico transparente si tenemos y lo guardamos en un lugar seco.

Con esto finalizamos el proceso y ahora quedará esperar al día para disfrutarlos en familia y jugar con los chicos escondiéndolos para que los busquen.

Queda a criterio de cada uno el o los tamaños de los moldes que vamos a usar así como la forma que le queremos dar al huevo.

Se puede jugar con muchos factores como por ejemplo los colores tanto del huevo como de su decoración.

Es un trabajo fácil y divertido de hacer con los chicos y no requiere de tantos ingredientes para elaborarlos.

Si nunca hiciste huevos de pascua en casa te recomendamos empezar porque además de divertido ( y medio enchastre ) salen deliciosos!

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